jul 28 2011

Accesibilidad de la bici al tren: ser flexible o no ser flexible

» Escrito en Campaña, Noticias por antonio a las 15:53

Aprovechando lo acontecido en los Encuentros de Con Bici y lo experimentado días después por el cronista al otro lado de los pirineos, vamos a reflexionar-informar en este artículo sobre una serie de actitudes en lo concerniente a la accesibilidad de la bici en el tren.

Acabados los XIV Encuentros de Con Bici,  la mayor concentración de cicloturistas de alforjas que se da en España y por lo tanto de clientes bicitren de Media Distancia de Renfe, podemos hacer una serie de consideraciones:

En primer lugar, hay que decir que puestos en contacto con la Dirección de Accesibilidad, Innovación y Sostenibilidad (proclive a la accesibilidad de la bici en el tren) que nos hizo de intermediarios con el fin de que la Dirección general de Media Distancia nos dejará transportar hasta y desde las localidades donde comenzaban y acababan los Encuentros,  más bicicletas por tren que las que viene permitiendo desde 2009, esta última no quiso abrir la mano a nuestras peticiones.

En segundo lugar, comentar que debido a la descoordinación de las diferentes gerencias territoriales de Media Distancia-Renfe, se dieron más autorizaciones para transportar bicicletas de las que la teórica capacidad de los trenes permite. Y decimos teórica capacidad, porque el caso es que todas las bicis que se llegaron a transportar (no sin enfrentarse a algún interventor que abrumado por la situación no supo estar a la altura de las circunstancias*), encontraron sitio dónde hacerlo, sin causar molestias u obstrucciones al resto de pasajeros.

En tercer lugar, que desde Con Bici y dentro de los Encuentros se organizó en la ciudad de Albacete un acto de protesta en el que se entregaron más de 500 reclamaciones demandando un cambio en las políticas de Renfe a este respecto.

Imagen de previsualización de YouTube

Hasta ahora, nada que no nos esperásemos si exceptuamos los afiches con los “horarios” que Adif tiene expuestos en la estación de Almagro, donde un pictograma bici anuncia los trenes que admiten bicicletas, algo que venimos pidiendo a Renfe desde hace décadas.

Tras los Encuentros y tras viajar por Francia una vez más, hemos comprobado que hay actitudes muy diferentes en cuanto a la accesibilidad de la bici en el tren. Como ya hemos comentado en otros artículos de este blog, la SNCF francesa a diferencia de Renfe tiene una política activa de fomento del bici+tren que con alguna sombra que otra hace gala (incluso en sus peores momentos) de una gran permisividad que no parecería (por aquello de la cuadratura mental noreuropea que les suponemos a los franceses) lógica en un país allende de los pirineos. Y decimos peores pues nos ha ocurrido junto a otros atónitos usuarios franceses de encontrarnos con un tren saliendo de Toulouse anunciado en los horarios como tren que admitía bicicletas, compuesto con una ristra de vagones de los que ninguno tenía el conocido “espace velo”. Tal situación nos pareció  lo que denominaríamos “una renfada” si no fuera por la importante diferencia de que eso no impidió a ninguno de los ciclistas que estábamos a pie de andén dejar de viajar en aquel tren. Lo cierto es que Toulouse es una ciudad con un tráfico caótico más propio de una ciudad italiana que otra cosa, dónde peatones se cruzan por mitad de la calle y dónde las bicis circulan contrasentido dónde se permite con una placa y dónde no. También nos hemos encontrado con modernos trenes automotores de un solo coche dónde el espace velo se reducía a dos bicis pero viajábamos tres o un destartalado electrotrén de dos coches con espacio para 3 dónde viajamos 5 en el espace velo y 3 o 4 en las plataformas sin que en ningún momento y en ninguno de los 5 trenes que cogimos en este viaje, “controleur” alguno dijera nada a nadie, todo lo contrario, no hacían más que pedir disculpas cada vez que pasaban entre nosotros y nuestras bicis.
Cruzados los Pirineos de nuevo, nos encontramos con que Catalunya “is diferent”. Transferidas las competencias de ferrocarriles a la Generalitat, Renfe opera los trenes con unas directrices diferentes de las que desde Madrid se emanan al resto de España. Aquí también nos encontramos con “renfadas” del tipo “poner un tren que no admite bicis o las admite con restricciones (como es el caso del MD) en horarios de tren regional que si admite bicis con pocas restricciones” , pero como en el caso francés, ninguno de los tres interventores con los que coincidimos puso problema alguno en cuanto al número y lugar de ubicación de las diferentes bicis que viajaban en los trenes, tanto regionales como MD. De hecho en los MD, no se venden billetes bici ni hay reserva obligatoria de plaza y funcionan como el resto de regionales con la única diferencia de que hacen menos paradas y los vehículos son diferentes (automotor eléctrico MD serie 449). Por fin, y como síntoma de nuestra entrada en “la España profunda”, en el último tren, saliendo de Catalunya rumbo a Valencia, nos encontramos con la primera apreciación de un interventor en cuanto a la ubicación de nuestras bicis. En fin,  ¡Que Dios nos pille confesados!

* La normativa y como excepción por encima de otras consideraciones, permite el transporte de bicicletas en horarios, lineas o trenes con limitación del número de bicicletas, si la ocupación del tren lo permite y ello no causa molestias al resto de viajeros.

Escribe un comentario

*


3 × = seis